#Poema No podemos saberlo – Natalia Ginzgurg

No podemos saberlo. Nadie lo sabe. Puede ser también que Dios tenga hambre y debamos quitársela, tal vez se muera de hambre, tenga frío y tiemble de fiebre bajo una manta sucia y llena de chinches, y tengamos que correr en busca de leche y leña, y llamar a un médico, y quién sabe si encontraremos enseguida un teléfono, la ficha y el número, en la noche llena de gente, quién sabe si tendremos suficiente dinero.