Balada del Buen Compañero – Ezra Pound

Ezra Pound

Por Ezra Pound

Simon Zelotes narra esta historia en algún momento después de la Crucifixión.

¿Hemos perdido al mejor de todos los compañeros
a manos de los curas y el árbol de la horca?
Sí, amante era él de los hombres fuertes,
de los barcos y del mar abierto.

Cuando vinieron con un mesonero a llevar a Nuestro Hombre
su sonrisa era algo bueno de ver.
“Primero dejen que estos se vayan,” dijo nuestro Buen Compañero,
“o he de verlos condenados,” dijo él.

Y a nosotros, que nos fuéramos entre las altas lanzas cruzadas,
y el desprecio de su risa flotó libre.
“¿Por qué no me apresaron cuando caminaba
solo por la ciudad?” les preguntó.

Ah, bebimos a su salud el buen vino tinto
la última vez que estuvimos juntos;
el Buen Compañero no era un cura capón:
era un hombre entre los hombres.

Lo he visto arrear a un centenar de hombres
con un montón de cuerdas atadas
para tomar la alta casa sagrada
como prenda y tesoro.

No lo van a leer en un libro, me parece,
aunque escriben con astucia;
no era ratón de pergaminos nuestro Buen Compañero,
sino un amante del mar abierto.

Si creen haber enlazado a nuestro Buen Compañero,
son imbéciles redomados.
“Iré a la fiesta,” dijo nuestro Buen Compañero,
“aunque vaya al árbol de la horca.”

“Me han visto curar ustedes a cojos y ciegos,
y despertar a los muertos,” dice él;
“Verán algo que todo lo ha de superar:
cómo muere un hombre colgado de un árbol.”

Era un hijo de Dios nuestro Buen Compañero,
que pidió que fuéramos sus hermanos.
Lo he visto acobardar a un millar de hombres.
Lo he visto en el árbol de la horca.

No lanzó ni un grito cuando hundieron los clavos
y la brotó la sangre, caliente y libre;
aullaron los sabuesos del cielo escarlata
pero él no lanzó ni un grito.

Lo he visto acobardar a un millar de hombres
en las sierras de Galilea;
gemían mientras él caminaba calmo entre ellos,
con sus ojos grises con el gris del mar,

como el mar que repele a los viajeros
con sus vientos desatados y libres,
como el mar en Genesaret
cuando él pronunció de pronto dos palabras.

Un señor de los hombres era el Buen Compañero,
camarada del mar y del viento.
Si ellos creen que han matado al Buen Compañero,
son tontos para la eternidad.

Lo he visto comer miel de los panales
después que lo clavaron al árbol.

De Personae/ Exultations (1909).


Notas:

BALLAD OF THE GOODLY FERE (Balada del buen compañero). Poema de 1909. En una carta de la tercera semana de abril de ese año, Pound le escribió a su padre diciéndole que esa mañana había escrito “una balada de Simon Zelotes” (Carpenter 117). Cuatro años después, dice que escribió las primeras cuatro versos en el café de Soho llamado Turkish Coffee y el resto del poema en la sala de lectura del Museo Británico. El poema no fue aceptado por ninguna revista literaria del momento (Carpenter 118). En octubre de 1909 Ford Madox Hueffer lo publicó en The English Review. La voz poética es la de Simón Zelote (San Simón), también conocido como Simón el Cananeo o San Simón, discípulo y apóstol de Cristo que, según la leyenda, padeció el martirio en Persia junto con San Judas. Se trata de una balada, es decir, un poema narrativo, de tema trágico o dramático, con un comienzo abrupto, lenguaje simple, vernáculo, que utiliza diálogo. Data del siglo XV o XVI, si bien deriva de formas antiquísimas y luego de la ballade francesa y formas populares de la Edad Media de Escandinavia y Rusia, aunque la mayoría de las baladas no fueron transcriptas hasta el siglo XVIII. En Inglaterra, Francis James Child (1825-1896), profesor de Harvard nacido en Massachussets, publicó un
archivo de cinco tomos de versiones con el título de The English and Scottish Ballads. Hay muchas variedades de balada, aunque en general la forma es la de un poema en estrofas de cuatro versos, con un patrón de rima abcb o abab (Strand and Boland). “The Ballad of Goodly Fere” presenta a Cristo como héroe y víctima. Al igual que “Sestina: Altaforte,” celebra la masculinidad y el compañerismo entre hombres.

Epígrafe: Fere, dialecto o creación de Pound, significa “camarada, compañero.”

V. 2. Gallows tree: árbol de la horca, donde fue crucificado Cristo. En tiempos antiguos y medievales, los árboles se usaban más para colgar gente que para crucificarla.

V. 7-8. First let these go . . . / Or I’ll see ye dammed [“Primero dejen que estos se vayan” [ . . . ] “o he de verlos condenados”]. Alude a Juan 18:8, en que Cristo insiste que ninguno de sus apóstoles sea apresado con él.

V. 11-12. La referencia es a Lucas 22:52-3.

V. 13-14. La referencia es a la Última Cena.

V. 19-20. Alude al incidente en que Cristo echa a los usureros del templo (Mateo 21).

V. 47. Genesaret. Marcos, 6:53. Genesaret es el nombre dado en los Evangelios al lago Tiberíades.

V. 48. Twey words. Dos palabras: “No temas.”


Traducción y notas de Rolando Costa Picazo