Lecturas Perjudiciales

Cervantes y Shakespeare: encuentro en Valladolid

In Casa de citas on 2 mayo, 2016 at 11:08 AM
Harold Bloom

Harold Bloom

Por Harold Bloom

En una historia encantadora escrita hacia el final de su carrera, Encuentro en Valladolid, Anthony Burgess reunió a Shakespeare y a Cervantes supuestamente con ocasión de un tratado de paz entre Inglaterra y España: la compañía de Shakespeare puso en escena varias de sus obras ante un Cervantes que observaba con ironía desdeñosa. La réplica del irritado Shakespeare es asombrosa y satisfactoria:

Mañana o pasado mañana representaremos Hamlet. Pero será una representación diferente a las que haremos de allí en adelante. Porque pondremos a sir Juan Falstaff. No se extrañe ni se sorprenda. Hamlet es lo que ya es hasta el momento en el que el príncipe es enviado a Inglaterra para ser asesinado por órdenes del rey. En Inglaterra, después de haber leído y destruido la orden, se entera de que el ejército danés está a punto de invadir Inglaterra porque no se le han pagado los tributos. Por fin ha encontrado la acción que buscaba y esta y la compañía de Falstaff y su banda lo hacen posponer los pensamientos de autodestrucción. Falstaff podría decirle a Hamlet dulce Ham, en vez de Hal: no hay sino una letra de diferencia. La noticia de la muerte del rey Claudio hace que la guerra se suspenda. Hamlet se va a Elsinore a sucederlo en el trono. Falstaff y su banda lo siguen pero, claro, al final se prescinde de ellos.

Cuando Shakespeare y Cervantes se encuentran después de la representación, el castellano se queja de que le han robado “el hombre gordo y el hombre flaco”, a lo que Will replica: “No, no. Andaban por los teatros londinenses mucho antes de que yo supiera que usted existía”. Y sin embargo el Shakespeare de Burgess, a su muerte en Stratford, sigue mortificado con la idea de que Cervantes le hubiera tomado la delantera al haber ideado un personaje universal, Hamlet y Falstaff amalgamados en un solo espíritu, con Sancho Panza como una especie de coro externo que representa el aspecto mundano de sir Juan Falstaff. Burgess, con quien nos bebimos varias botellas de Fundador mientras explorábamos los recovecos de Hamlet/Falstaff y don Quijote/Sancho Panza, afirmó alguna vez que la única comparación literaria que valía la pena hacer era entre esta novela y este grupo de obras. Acto seguido se internó en una analogía musical -que yo no estaba en capacidad de comprender- en la cual Verdi y Mozart eran los agentes que habrían podido conciliar las diferencias entre Shakespeare y Cervantes.

A pesar de la encantadora fantasía de Burgess, Cervantes nunca oyó hablar de Shakespeare, pero Shakespeare sí tuvo que tener en cuenta a Cervantes en su última fase. Leyó Don Quijote en 1611 cuando la traducción de Shelton se publicó en Inglaterra, y fue testigo de la forma como sus amigos Ben Jonson, Beaumont y Fletcher se reconciliaron con Cervantes en sus propias obras. Con Fletcher, Shakespeare escribió una obra, Cardenio, basada en el personaje de Don Quijote, pero la obra continúa perdida. Entiendo por qué Burgess considera que Cervantes preocupaba a Shakespeare: finalmente era el único rival verdadero que tenía entre sus contemporáneos y había creado dos figuras que serían eternamente universales. Sólo las 25 (aproximadamente) mejores obras de Shakespeare se pueden igualar con Don Quijote y esa recopilación no se haría hasta el primer folio, después de su muerte. La querella entre el Shakespeare y el Cervantes de Burgess es fascinante: “Usted nunca podrá crear un Don Quijote”, le espeta Cervantes a Will, y este le replica: “He escrito buenas comedias y también tragedia, que es el punto más alto de la habilidad del dramaturgo”, lo cual provoca un sermón por parte de Cervantes:

No lo es y nunca lo será. Dios es un comediante. Dios no padece las consecuencias trágicas de una naturaleza defectuosa. La tragedia es demasiado humana. La comedia es divina.

Tomado de Genios, Un mosaico de cien mentes ejemplares y creativas.

Anuncios
Borges todo el año

Literatura, periodismo y crítica cultural.

Tesis sobre el fracaso

Por L.C. Bermeo Gamboa

La Cultura de Yumbo

Somos lo que expresamos

Tediósfera

Un blog de Eduardo Huchín

Vallejo & Co.

literatura y más

Estafeta

Literatura, periodismo y crítica cultural.

Taller permanente de poesía (Yumbo)

Estudio de la forma y la poética

pornosonetos

Literatura, periodismo y crítica cultural.

Revista Cuadrivio

Revista de crítica, creación y divulgación de la ciencia

Antiguos Testamentos

Literatura, periodismo y crítica cultural.

Zoon Phonanta

Literatura, periodismo y crítica cultural.

Ignoria

Literatura, periodismo y crítica cultural.

Holismo Planetario en la Web

El Portal donde día a día hacemos realidad el sueño de una Nueva Gran Biblioteca Digital de Alejandría

Periodismo narrativo en Latinoamérica

Recopilación de crónicas periodísticas con chispa.

refinería literaria

Diario de un book doctor en español

El blog de Guillermo Schavelzon

La edición, el libro, los escritores

Una hoguera para que arda Goya

Literatura, periodismo y crítica cultural.

borgesyyo

Just another WordPress.com site

A %d blogueros les gusta esto: