Lucas Montero – Relecturas 2015

jattin

Amanecer en el Valle del Sinú, Antología poética. Raúl Gómez Jattin: con prólogo y selección de Carlos Moinsiváis. Es sin lugar a dudas una joya que debe releerse permanentemente cuando se quiere profundizar en  la estética del poeta que acepta como destino el protagonismo de su obra. El que adopta su realidad como algo digno de poetizar, Gómez Jattin devela costumbres regionales en poemas como “Donde duerme el doble sexo “allí expresa lo que considera “ese sexo limpio y puro como el amor entre el mundo y sí mismo”. Destaco su poema más nombrado: El Dios que adora, sin lugar a dudas llega al máximo de su personificación en los versos de El libro de la locura.

El viejo y el mar: Ernest  Hemingway logra el asombro de siempre para quien es  incapaz de reconocer los embrujos del mar desde la cotidianidad, logra transportarnos a él reconociendo la sabiduría del pescador protagonista, quien quedará inscrito en la épica poética de su faena. Su batalla contra la tormenta e intensidad de los martirios que enfrenta y su tesón para llegar a puerto.

El príncipe y el mendigo de Mark Twain: representa lo mas jocoso del ingenio suyo, maestro de la ironía, en este libro logra sacarnos una carcajada permanente con el rol cambiado de sus protagonistas, un príncipe que se disfraza de mendigo al ver un mendigo que se le parece y llega a las puestas de su palacio, la socarronería con que describe lo que siente cada representante de su clase en el papel del otro. Definitivamente si los sociólogos desean profundizar en las raíces psicológicas de la lucha de clases deberán leerlo.

Festejos y Memorias de Áloz Rojas: uno de los poemarios mejor elaborados de un poeta colombiano nacido a mediados del siglo pasado. Con toda la carga lírica que puede allanar y en un tono siempre fresco cada vez que se vuelve a leer. Áloz logra construir unas imágenes desde la experiencia de ese ser humano que observa su entorno y es capaz de convertir la cotidianidad suya en un relato universal. En el poema V de Otros lugares, otras voces elabora una leyenda donde habla del tiempo aquel de los amores veinteañeros, cuando describe cómo dibujaba en la arena con la punta de su puñal, el nombre de su rival ese tal Mister Green, ese tal monsieur capataz hijo de puta. Nos muestra también el variado universo femenino que descubre: la madame Li Loi, que celebra en los bares el amor de las mujeres que esperan a los marineros, Las muchachas de la casa de Ana, la mujer de pelo colorado que besa en la lluvia, como aquella morena de la saga de Jorge Mandinga, esa Luisa Bartola que lo enreda en un remolino de amor y le hace extraviar la pista de los armadillos y le deja enredado a sus enaguas de olán.

El gato negro de Edgar Allan Poe: el maestro de los cuentos de terror, el hombre necesita lo truculento para ser contado y en este relato Poe nos lleva a los límites de los sentimientos de aversión, de fastidio, de cómo su personaje quiere aliviar su alma. Es el sentimiento palpable de la culpa que no desea ser expresada, la narración precisa con los elementos e ingredientes.

Antídotos de ruda de Luis Carlos Bermeo: un poemario iniciático de un joven poeta que sin mayor pretensión va construyendo su mundo poético y sus metáforas, logra extraer lo mejor de sus maestros universales: Borges y Paz, aproximándose de una manera intuitiva a ellos desde la honestidad de sus escritos. Alguien que sabe a temprana edad que la poesía somos nosotros mismos, no el poeta y sí el ser humano que la interpreta. Destaco el poema Tiresias y la nada.

Lucas Montero: poeta colombiano autor de Las mujeres de Lucas.

Anuncios