La iglesia de barro

Rafael Cansinos-Asséns (1882 - 1964)
Rafael Cansinos-Asséns (1882 – 1964)

“Algún día se dirá que este pobre escritor fracasado sufrió las mismas inquietudes que los genios más gloriosos; se verá cómo estuvo atormentado, en su corazón oscuro y en su mente, de las mismas congojas que los genios más claros; y cómo riñó los mismos épicos combates por la perfección en su oscuridad humilde que ellos riñeron a la luz del día, en su claridad, continua aun en la noche, mantenida por las antorchas de la fama. Se verá, sobre todo, cómo el pobre escritor fracasado, infeliz o torpe, luchó con un heroísmo conmovedor, por alcanzar, dentro de su arte mediocre y parco, las cumbres más altas y lograr las líneas más graciosas: y se sabrá cómo acaso fue más sincero consigo mismo que el escritor de genio, que ya admite al coro innúmero en sus votos por la perfección y se pliega a sus gustos este otro escritorcillo anónimo que sólo a su conciencia artística pidió las normas de su obra y los más heroicos esfuerzos hizo ignoradamente, bajo las alas negras del búho más silencioso de la noche. Y entonces se tendrá una mirada de sincera piedad no irónica, sino fraternal y sencilla, para esos genios heterodoxos que, por su perversidad artística o por su triste fortuna ingénita, no lograron un puesto en los templos de mármol de los elegidos y se les hará una iglesia de barro para ellos solos, en la que sus torpes esfuerzos recibirán la consagración merecida y será glorificada su intención de crear belleza”.

Rafael Cansinos-Asséns

El divino fracaso (1966), fragmento del capítulo En los divanes del café.

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