Colombia Iletrada (Capítulo 1)

No leer es mi cuento

Por LC Bermeo Gamboa

Algún día me cansaré de fracasar mejor, como dice la señorita Piedad que dijo Beckett, en la literatura. Ante esa eventualidad me he ido preparando para dedicarme a eso que tanto le huyo, es decir, a trabajar en lo que estudié. Y como un comunicador social no sólo se dedica a redactar judiciales o presentar noticias o hacer documentales o carteleras en las dependencias públicas, sino que puede dedicarse a algo que exija talento, entonces, yo por lo menos me dedicaría a producir en televisión.

Es por ello que durante años he ido acumulando ideas para comerciales sobre toda clase de productos: lapiceros, cervezas, moteles, condones, zapatos, lociones, incluso tengo mi propia versión de un comercial navideño para Coca-cola. Pero lo que pega ahora, o sea desde hace unos 50 años, son los programas concurso y los reality shows, entonces dejé los comerciales y pensé en el mejor programa jamás visto en la televisión colombiana.

Se trata, nada más y nada menos que de un reality cultural así como La Voz, pero en este caso no son cantantes ni modelos ni bailarines, además como ya está comprobado que Colombia tiene talento. Por el contrario, este nuevo reality es para las minorías sin talento y sin nada, para los que no figuran pero también son colombianos en su anonimato, a ellos se les dará la oportunidad de culturizarse y educarse en este reality que es hasta pedagógico, pero no lo digamos porque si enseña algo nadie lo ve. Aunque educarse es el primero de los retos, que la gente promedio se haga culta por dinero. Esto será la sensación, un reality donde la gente luche para educarse y ganar dinero, nada más parecido a la vida real.

El otro ingrediente del reality es la competencia entre clases, ¿pero entre qué clases si todo colombiano promedio sin importar la región ni el estrato hace parte de la misma sociedad inculta? Pues como enseñó el único reality marxista-isleño, no el cubano, sino El desafío, pondremos a competir a los que son incultos, con los que no se creen incultos y aparentan ser todo lo contrario. De esta última clase seleccionaremos a personajes destacados de diferentes ámbitos, digamos: del mundo del espectáculo a Jorge Barón, de la política a Álvaro Uribe o en su defecto a su reencauchado, del periodismo a Luis Carlos Vélez, de la música a Shakira pero como está dedicada su hijo, entonces a Silvestre Dangond, de la pintura a Fernando Botero, de la literatura a Piedad Bonnett y así lo que se llama personalidades cuyo reto será el mismo de los don nadie: educarse. El reality mostrará sin libretos lo mejor de los colombianos, no su cultura, sino su afán protagónico.

El reality se llamaría Colombia Iletrada para hacer notar lo que se dice la lengua autóctona, pero si los empresarios que invirtieran en mi idea quisieran algo más comercial, o sea en inglés, entonces se llamaría Colombia Next Top Asshole.

Luego les diré cómo se desarrollará el reality y cuáles serán las pruebas a las que se someterán los concursantes.

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