Escolios a un falso decálogo malpensante

Portada del álbum 1984 de la banda Van Halen del año 1984

Por Barbarie Ilustrada

Hemos querido intervenir este decálogo por dos razones, una se refiere al nombre de la revista, del cual suponemos, que un malpensante no es nunca un mojigato, sino al menos un ironista, pero, los decálogos para fumadores son de tal moralismo que nos llevó a dudar de la revista que leíamos y creer que era su directo opositor, es decir, que se trataba de El Moralizante. La otra razón es, que tal vez, nosotros seamos demasiado malpensados, por ello para evitar estas confusiones de nombres e intenciones, quisimos, en la Barbarie Ilustrada, como bien dice el nombre, ilustrar cada inciso con estos escolios a un texto explícito.

Decálogo del buen fumador de El Malpensante Intervenido

1.Fume bien, no mucho. Si fumar es un placer, ¿por qué hacer de ello un vicio?

Escolio: Todo placer se convierte en una pasión. Y no es raro que dure gran parte de la vida, o incluso que por ella se pueda llegar a morir. Por esta razón a la pasión también se le llama vicio.

2.Disfrute del tabaco con salud, durante toda una larga vida. Los “cigarrillos tontos” son, en verdad, una tontería. Fume conscientemente.

Escolio: El Anacrónico tabaco nada tiene que ver con el nuevo fundamentalismo de la salud. Los cigarrillos tontos no son, consciente o inconscientemente uno se muere.

3.No apure el cigarrillo hasta el final. El mejor filtro es el propio tabaco.

Escolio: Cual snob fuma tabaco en pipa para ser interesante, sofisticado y sano. Y desprecia el cigarrillo porque es común, vulgar y mata. Es en últimas un fumador hipócrita.

4.El tabaco es un símbolo de amistad. No lo haga odioso a sus amigos no fumadores.

Escolio: No hay amigos no fumadores, sólo hay amigos que no fuman.

5.Del tabaco no aspire sólo el humo. Inhale también voluntad, voluntad de abandonarlo si le hace daño.

Escolio: El humo es un emblema, un buen fumador jamás aspira humo, se llena de voluntad para continuar con esto.

6.Si más allá de la satisfacción está el exceso, no vaya tan lejos. Todo en demasía es malo. Disfrute más del tabaco, poniéndole los límites adecuados.

Escolio: El camino del exceso, lo supo Blake, lleva a la sabiduría o a la muerte, desde luego muchos le temen.

7.“¿Prohibido fumar?”. Bueno, pues demuestre su buen talante de fumador y dé ejemplo de tolerancia: donde vea este reclamo, apague delicadamente su cigarrillo, pipa o cigarro.

Escolio: El buen fumador es un caballero y siempre está dispuesto a ceder, pero no a sentirse indigno, y si hay un buen no fumador se esperaría que tuviera al menos modales de decencia.

8.Fumar es cosa de adultos informados y responsables. No de niños. Recrimine severamente a todo menor que vea fumando.

Escolio: Ningún vicio es responsable, los fumadores lo supieron desde niños. “Recrimine severamente”  es una expresión que denota culpa en los sensores.

9.No arroje las colillas; deposítelas apagadas. Si las trata mal, pueden ser peligrosas.

Escolio: Arroje colillas si quiere, puede recogerlas y no perder el gusto de violentar el pucho contra el piso.

10. Piénselo, el tabaco también ayuda a pensar. Y a otras muchas cosas.

Escolio: Fumar ayuda a deshacerse de esta vida, que es a la conclusión que han llegado muchos pensadores.

Suscríbete a nuestra página de Facebook

Envío para los lectores de la taberna: Holy Smoke de Iron Maiden

Anuncios